Estructura
30%Si el documento tiene las piezas que un lector automático espera encontrar.
- Secciones presentes: resumen, experiencia, formación, idiomas
- Puesto en la cabecera y datos de contacto legibles
- Organización general del documento
Analiza la estructura, legibilidad, contenido y skills de tu CV antes de enviarlo a una oferta.
Un ATS (applicant tracking system) es el software que muchas empresas usan para recibir y organizar candidaturas. Según cómo esté configurado, puede procesar, extraer o clasificar la información de tu currículum antes de que una persona lo lea.
Su forma de leer un CV siempre empieza igual: extrae el texto del archivo e intenta reconocer bloques conocidos —contacto, experiencia, formación, skills— para asociar cada puesto con su empresa y sus fechas. Lo que no reconoce, no lo inventa: lo deja fuera o lo coloca donde no toca.
Por eso hay elementos que dificultan esa lectura: texto dentro de imágenes, maquetaciones a dos columnas, tablas y cuadros de texto, fechas incompletas o invertidas, títulos de sección poco habituales y puestos sin cargo o sin empresa identificable.
Que un CV sea ATS-friendly no significa que esté aprobado por ningún sistema: significa que su texto es extraíble, que sus secciones son reconocibles, que las fechas son coherentes y que el contenido es lo bastante concreto para que la información no se pierda por el camino.
Con SmartVitae puedes comprobarlo sobre tu propio documento: el análisis del editor revisa estructura (30%), lectura automática (25%), contenido (25%) y skills (20%), y te devuelve los problemas concretos que encuentra. No conecta con el ATS de ninguna empresa ni garantiza superar un filtro: trabaja sobre lo que sí se puede comprobar, tu CV.
El análisis del editor evalúa exactamente estas cuatro categorías. Cada hallazgo indica dónde está el problema y qué puedes hacer con él.
Si el documento tiene las piezas que un lector automático espera encontrar.
Señales que pueden dificultar la extracción del texto y de los datos.
Cómo está escrito lo que cuentas en cada experiencia.
Si la lista de competencias existe y es coherente con el resto del CV.
Estos son los checks que el sistema ejecuta hoy. No hay comprobaciones ocultas ni verificación contra ningún ATS concreto.
Empieza desde cero, importa un PDF existente o parte de tu perfil profesional en el editor.
Lo lanzas tú, cuando el CV ya tiene contenido suficiente. Nada se analiza automáticamente al visitar esta página.
Cada problema se enlaza con la parte del CV a la que afecta. Los cambios los aplicas tú: nada se reescribe solo.
Cada categoría parte de 100 y descuenta una cantidad fija por cada problema encontrado, según su gravedad. La puntuación global es la media ponderada de las cuatro:
Peso en la puntuación global
Es una evaluación orientativa de legibilidad, no una probabilidad de superar un filtro concreto ni una predicción del resultado de tu candidatura. Las barras de arriba son los pesos del modelo, no el resultado de ningún CV.
Las comprobaciones medibles (secciones, fechas, longitudes, duplicados) las hace código determinista. La IA, cuando está disponible, añade una capa de interpretación: explica cómo se lee cada área, señala pasajes ambiguos o poco concretos y sugiere acciones. Si la IA falla, el análisis se entrega igualmente con los hallazgos deterministas.
Una explicación práctica de qué es un ATS, cómo llega tu currículum vitae hasta él y qué puedes comprobar por tu cuenta. Sin promesas de resultado.
ATS son las siglas de applicant tracking system, en español «sistema de seguimiento de candidaturas». Es el software con el que una empresa recibe, almacena y organiza las candidaturas de un proceso de selección: guarda el documento, extrae los datos que puede y permite al equipo buscar y filtrar dentro de ese conjunto.
Es un gestor de candidaturas, no un juez automático. La decisión de descartar o avanzar la toma casi siempre una persona; lo que cambia es que esa persona llega a tu CV a través de una búsqueda, un filtro o una ficha generada a partir del documento.
Las tres expresiones se usan de forma intercambiable y describen lo mismo: un currículum escrito y maquetado de manera que un sistema de seguimiento de candidaturas pueda extraer su texto y reconocer sus secciones. No existe un formato oficial llamado «CV ATS», ni una certificación que un documento pueda obtener.
Tampoco hay un tipo de archivo mágico. Un currículum vitae ATS es, sencillamente, un CV normal en el que el texto es seleccionable, las secciones se llaman como se espera, las fechas están completas y la maquetación no altera el orden de lectura. Todo lo que leas aquí sobre «CV ATS» se aplica igual si tú lo llamas currículum ATS.
El primer paso es extraer el texto del archivo. A partir de ahí, el sistema intenta reconocer bloques conocidos —datos de contacto, experiencia, formación, skills— y asociar cada puesto con su empresa y sus fechas.
Cuanto más previsible es la estructura del documento, más fiel es esa extracción. Cuando el sistema no reconoce un bloque, no lo inventa: lo deja fuera o lo coloca donde no toca, y esa información deja de ser buscable.
No hay una lista universal, porque cada sistema está configurado de forma distinta, pero estos son los problemas que más a menudo hacen que la información se pierda:
No existe una prueba definitiva: nadie fuera de la empresa conoce la configuración de su sistema. Lo que sí puedes hacer es comprobar el documento en sí, que es la parte que depende de ti.
Una comprobación manual rápida: abre tu PDF, selecciona todo el texto y pégalo en un documento en blanco. Lo que aparezca en ese pegado es, aproximadamente, lo que un sistema puede extraer. Si falta el nombre, el contacto o alguna sección entera, ahí tienes el primer problema. Si el orden se descoloca, la maquetación está complicando la lectura.
El análisis de SmartVitae hace esa revisión de forma sistemática sobre el contenido de tu CV y te dice en qué punto concreto está cada problema.
Los filtros de un ATS suelen buscar términos: un puesto, una tecnología, un idioma, unos años de experiencia. Si esos términos no aparecen literalmente en tu CV, no apareces en la búsqueda.
SmartVitae analiza tu documento en cuatro áreas —estructura (30%), lectura automática (25%), contenido (25%) y skills (20%)—, calcula una puntuación reproducible y te devuelve los problemas concretos que ha encontrado, enlazados con la parte del CV a la que afectan. Los cambios los aplicas tú.
Lo que SmartVitae no hace: no se conecta con el ATS de ninguna empresa, no sabe qué criterios ha configurado un reclutador, no garantiza que tu CV supere un filtro concreto ni que consigas una entrevista, y no publica ni promete tasas de éxito. Es una revisión de legibilidad de tu propio documento, no una predicción del proceso de selección.
Crea o importa tu CV, lanza el análisis y revisa qué puede dificultar su lectura.